Sayonara Matta-ne
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NOTAS:
-los personajes no me pertenece, no busco hacer lucro, solo comparto una historia imaginaria para las fans
-habra enparejamiento de Akame, JunDa, TaNaka y posiblemente mas adelante otras
-espero comentarios, tomatazos o de plano un ¡ya deja de escribir no le haces para esto!
-Las (" ") significan pensamientos del personaje
-Algunos nombres son inventados porque no conozco los verdaderos
-Los (-----------------------------------) significa cambio de escena o cambio del dialogo
Todo fue oscuro desde un principio, me encontraba en medio de una desesperación total, en una tristeza profunda casi asfixiante… no había nadie a mi lado… de la nada en medio de esa oscuridad gotas cristalinas se hicieron presentes, gotas de sufrimiento y dolor… esas lagrimas que se presentaban como tormenta, esas lagrimas que vinieron a mí una y otra vez, una voz repitiendo su último aliento… en esa oscuridad la sensación de estar en contacto con su piel tan cálida pero a la vez tan fría me hacia estremecerme… de repente me encontraba en aquella escena, en ese frio hospital, una mujer joven envuelta en sabanas rojizas, llena de dolor, heridas por todo el cuerpo, su dificultad al respirar se escuchaba por todo el cuarto, me acerque con cautela no lograba reconocerla al momento, o ciertamente me negaba a hacerlo, la vi a los ojos… me encontraba en shock, era mi madre muriendo, no sabía qué hacer, en ese momento aunque ya era mayor me comporte como ese niño de 8 años… ese niño que lloraba de todo y se dejaba de todos… mi madre alzo el brazo intente alcanzarla pero por más que caminaba no lograba llegar a tomarla…
-¡UEDA! –Alguien me llamaba… una voz preocupada- Ueda despierta –toda imagen empezó a desaparecer, mi madre empezó a distorsionarse… me sonrió y lo único que pude escuchar fue un “Te…”- ¡¡UEDA!!
Mis ojos se abrieron de repente, una luz molesta entro desde la ventana, me senté alterado en la cama llevando una mano hacia mi rostro… mi respiración era agitada, mi piel se encontraba transpirada y mi boca seca.
-“Era un sueño… todo fue un sueño” –pensé, sin embargo me sentía inquieto, aquel sueño, aquellas escenas ya hacía mucho que no pensaba en lo sucedido… ese vacío había regresado… sentí un apretón en mi mano libre, baje la otra y mire hacia arriba… ahí estaba esa persona que me hacia vivir intensamente cada día, aquella persona que siempre había estado a mi lado- ¿Ju… Junno?
-¿Uebo estas bien? –Dijo tocando mi frente- ¿Te sientes mal?
-Estoy bien… no te preocupes
-No tienes que hacerte el fuerte si te sientes mal podemos hablar a un doctor para que te valore
-En serio Junno estoy bien –pero al parecer no me escuchaba-
-Ya sé si quieres no vayas a la escuela, te quedas a descansar y llamamos a un doctor
-Junno ya te dije que estoy bien
-Claro que no, estas pálido –su insistencia a tan tempranas horas del día me estaban empezando a estresar- vamos con un doctor
-¡YA TE DIJE QUE NO! –me miro a los ojos con sorpresa, su leve sonrisa que mostraba aun cuando estaba asustado se había borrado… yo me sentí mal después de gritarle, ya hacía mucho que no le gritaba con irritación- Perdón… -susurre-
-No te preocupes –volvió a sonreír pero esta vez sin ganas, esquivando mi mirada- entonces me iré a preparar el desayuno, para que te vayas a la escuela –camino hacia la puerta sin voltear a verme-
-¡Junno! –pero no se detuvo y salió- Junno…
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Ueda los últimos días se había portado de manera extraña, sus sonrisas eran forzadas y su ánimo estaba por los suelos, este día cuando lo fui a despertar estaba moviéndose de manera intranquila sobre su cama, al parecer tenía una pesadilla… pero lo que más me preocupaba es que no dejaba de nombrar a su madre… cuando despertó agobiado preferí no decirle nada sobre lo que había escuchado… sin embargo me preocupe demasiado al ver el grado de palidez con el que había despertado… posiblemente aquel sueño lo había hecho sentir muy mal… insistí en que fuera al doctor ya que no era normal que él estuviera en ese estado, sin embargo lo había tomado mal y me grito, yo estaba acostumbrado a sus gritos, pero esta vez fue un grito lleno de coraje, de irritación… eso me hizo acordarme en un momento fugaz de todo lo que había sucedido en el pasado, me sorprendí y me sentí mal, pero al escuchar que se disculpaba preferí no decir nada más y bajar.
Cuando llegue a la cocina todo estaba en silencio, me acorde mucho de Kame, seguramente en estos momentos estaba durmiendo, al igual que el joven amo Jin. Pero no podía dejar de pensar en Ueda.
-Sera mejor que lo olvide
-¿Te encuentras bien? –me asuste al escuchar de repente esa voz, voltee a ver y era la señorita Rina-
-Señorita Rina me asusto
-Tan fea estoy que te asusto
-No claro que no, usted es una señorita muy linda
-Gracias Junno, pero recuerda que me gusta que me digas Rina hace mucho tiempo que nos conocemos y aun no puedes llamarme así –me sonrió amablemente y yo la imite después me dispuse a preparar el desayuno- ¿Tatsuya aun no despierta?
-De hecho despertó hace tiempo
-Ya veo –llevo un dedo a su boca como si meditara algo- Sabes… pronto será 04 de octubre, si mal no lo recuerdo ese día es cumpleaños de Tatsuya –yo solo asentí, y es que en efecto ese día era su cumpleaños pero también era un día muy triste para el-
-¿Y que si es mi cumpleaños? –de repente se escucho la voz de Uebo, voltee hacia la entrada de la cocina y ahí estaba el recargado listo para partir a la escuela-
-Realmente en nada –dijo la señorita Rina- solo pensaba que broma te podría jugar
-No seas ilusa nunca podrías jugarme una broma
Y así empezó la discusión diaria, en lo personal me divertía mucho ya que Uebo siempre sacaba de sus cabales a Rina-san pero a él parecía no afectarle en nada, inclusive cuando de niño siempre pasaba esto o más bien casi siempre de un tiempo para acá el mostraba más sentimientos que cuando llego a esta casa.
-Junno ¿verdad que me quieres más a mi? –dijo de la nada Rina-san tomándome de un brazo-
-Eso no es verdad a mi me quiere mas –dijo Uebo tomándome del otro brazo-
-¿Verdad que no? –dijeron al unisonó-
-Bueno yo… -realmente me agradaban los dos y si de amar se trataba era evidente que sería Ueda pero me da pena decirlo en frente de Rina-chan-
-Junno contesta!! –Gritaron ambos jalándome cada uno del brazo que me tomaban yo sentía que me zafaba-
-¿Qué pasa aquí? –De repente se escucho la voz de la señora Akanishi, ambos me soltaron y vieron a la mujer-
-Oba-chan!! –Corrió Rina hacia Akanishi-san- Tatsuya me está molestando
-No es cierto mamá ella empezó todo –se puso al lado de su madre-
-Que no fue tu culpa!! –grito Rina apuntándolo con el dedo-
-Que estresante eres
-Tat-chan –tomo la palabra su madre- ¿te sientes bien?
-¿Eh? –dijimos Rina y yo al unisonó volteándolo a ver, el esquivo la mirada… desde esta mañana esa palidez no se había borrado de su rostro-
-Si estoy bien, solo tengo un poco de sueño pero eso es todo –vio hacia su reloj- será mejor que ya me vaya –me volteo a ver- ¿Junno me acompañas? –yo solo asentí-
-Espera Junno!! –Pero Ueda me había tomado del brazo y me saco de la cocina rumbo a la salida de la casa-
Una vez fuera de la mansión él empezó a caminar de prisa dejándome atrás… yo camine detrás de él sin intensión de alcanzarlo pero de repente se detuvo lo copie y me detuve quedando lejos de el.
-Lo siento –musito levemente sin voltear a verme- no te quería gritar esta mañana es solo que no me sentía bien –se disculpo sinceramente-
-Perdón –me volteo a ver confundido- yo… yo no quería ser tan testarudo es solo que… estaba preocupado por mi –me sonrió y se acerco a mi tomando mis manos-
-¿Por qué estabas preocupado?
-Es que… has estado raro, distante… ¿Ueda que te sucede?
-Nada, no me pasa nada –quería insistirle pero no quería ser pesado como en la mañana-
-Está bien –le regale una sonrisa… soltó mis manos y comenzó a caminar de nuevo, pero lo tome del brazo y lo atraje a mi quedando a pocos centímetros de distancia- solo recuerda que puedes contar conmigo para siempre ¿fue una promesa lo recuerdas?
-Junno…
FLASHBACK
-Junno!!... Hijo ven
-Si señora ya voy –corrí lo mas que mis piernecitas podían y es que a mis ocho años no era muy alto- ¿Qué pasa señora en que le puedo ayudar? –cuando llegue a su despacho estaba con ella un niño que no conocía, realmente nunca lo había visto, era de complexión delgada, su cabello era negro y su piel bronceada, pero tenía una mirada fría, triste e incluso podría decir que de rencor-
-Junno el es Ueda Tatsuya, pero a partir de hoy se convertirá en un miembro de la familia Akanishi
-Mucho gusto –dije haciendo una reverencia, me levante y le regale una sonrisa, pero él puso cara de desagrado-
-No necesito de amabilidad barata –y con esto se hecho a correr fuera del despacho-
-Tat-chan!!! Tat-chan!!! –La señora gritaba pero él no hizo caso-
-Perdón no quise decir nada malo –me sentía culpable- ¡Lo siento mucho!
-No te preocupes Junno no ha sido culpa tuya sino de la vida
-¿De la vida? –la señora me volteo a ver y luego me sonrío-
-Puedo pedirte un favor
-Claro señora en que le puedo ayudar
-¿Puedes ser amigo de Tatsuya?
-¿Su amigo?
-Veras Junno, Tatsuya ha sufrido mucho, perdió a su madre en un accidente y su padre lo abandono, Junno tu lo puedes entender mejor que nadie ¿Crees que podrías apoyarle? –eso era cierto yo podía entender el sentimiento de perder una madre incluso de un padre-
-Si señora yo lo apoyare y seré su amigo –la dije con una gran sonrisa, pero en ese momento no sabía que iba a ser difícil el cumplimiento de mi promesa-
Ya era casi de noche y no podía encontrarlo por ningún lado, ese niño sí que se sabía esconder, pero no me daría por vencido tenía que cumplir mi promesa a la persona que más me ha ayudado. Camine hacia una parte de la mansión que casi no era frecuentada ya que en ella solo se encontraba un gran piano y el único que lo sabia tocar era el señor pero por el trabajo casi no lo tocaba, me parecía absurdo ir hacia haya pero de todos modos fui… mientras me iba acercando comenzaba a escuchar una melodía, cuando estaba a punto de entrar la melodía empezó a ser más fuerte se podía reconocer la frecuencia que llevaba, era una pieza hermosa pero que trasmitía mucha tristeza, entre con cautela y ahí encontré a aquel niño de la tarde, estaba tan concentrado en su actividad que no se percato que yo estaba a su lado, una vez terminada la canción cerro la cubierta del piano y volteo a verme su expresión era fría, la más fría que jamás había visto.
-¿Qué quieres? –pregunto de forma cortante-
-Nada solo te estaba buscando –dije con una gran sonrisa- Tocas muy bien el piano
-Si lo sé no es necesario que me lo digas –su respuesta me pareció realmente irritante pero aun así no deje de sonreírle-
-Perdón
-¿Eres un fracasado cierto?
-¿Eh? –su pregunta me había sacado del juego, había sido tan repentina que no supe que contestarla-
-Deja de sonreír, me irrita tu sonrisa estúpida
-Perdón
-Sabes eres de las personas que más odio en este mundo, solo eres basura –comenzó a caminar hacia la salida de aquel lugar, en cambio yo no lo seguí me quede pensando en esa palabra-
-“Basura” es lógico que lo sea –me sentía solo, pero no podía permitirme derrumbarme por una insignificante palabra, tenía que ser fuerte en este mundo de supervivencia-
Las siguientes semanas fueron exactamente iguales con el joven Tatsuya intentaba acercarme a él pero siempre me despreciaba, la señora Akanishi intentaba acercarse a él de forma materna pero siempre gritaba que se alejara de él, el joven Jin no paraba de discutir con él inclusive una vez pelearon… a pesar de que Jin era amable con todos y era difícil que lo sacaran de sus cacillas Tatsuya lo hacía con tal facilidad que el joven Jin no parecía de 10 años, parecía de 8 igual que su ¿hermano?... el señor ni siquiera lo volteaba a ver todo el día se la pasaba metido en la oficina… y a mi realmente esta situación me estresaba mucho pero tenía que seguir tratando de convencer a Tatsuya-san
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Aquel día que murió mi madre por culpa de ese desgraciado hubiera preferido morir a su lado, pero Dios me odiaba tanto que me dejo abandonado en este mundo, tuve que vivir unos días en la calle y aquel niño voluble y sentimental tuve que dejarlo a un lado si no yo no lograría sobrevivir en este mundo despiadado. A una semana de la muerte de mi madre ya no aguantaba más me moría de hambre y no tenía ni un centavo para comprar algo de comer hasta que se me ocurrió la excelente idea de robar y todo hubiera salido bien si no hubiese sido por una mujer chismosa que me detuvo, hizo tal alboroto que no tardaron las personas en juntarse. Llegaron unos policías y me llene de pánico me tomaron de los brazos e intentaban meterme a la patrulla, yo luche pero no podía liberarme de ellos hasta que una mujer intervino.
-¿Hijo que pasa? ¿Qué hiciste esta vez? –esa señora me llamo hijo tan a la ligera que me hervía la sangre, pero no me convenía contradecirla-
-¿Es su hijo señora?
-Si guardia es mi hijo
-Señora su hijo estuvo a punto de tomar mercancía de esta tienda sin pagar
-Es eso cierto hijo –se agacho y me miro directamente a los ojos, esa mirada profunda hizo que una corriente eléctrica pasara por mi cuerpo, desvié mi mirada y la visualice hacia el suelo, se levanto ante mi reacción- lo siento mucho prometo que lo vigilare mas y que esto nunca volverá a suceder.
Después de varios minutos me dejaron libre, las personas se empezaron a dispersar y solo quedamos esa señora y yo… yo no me atrevía a mirarla y ella solo me observaba fijamente.
-¿Cómo te llamas? –dude un poco en contestarle pero la verdad me daba igual-
-Ueda Tatsuya
-¿Y tus padres donde están? –Yo solo negué con la cabeza- ¿Tienes familia? –yo volví a negar-
-Mi madre murió y mi padre me abandono -dije sin ningún sentimiento al respecto-
-Ya veo… –extendió una mano, voltee a verla y con gran asombro veía como me sonreía, tal vez en ese momento no me importaba nada, si ella fuera una roba niños no me preocupo ni un poco, no podía creer que en algún otro lado estará peor-
Caminamos en silencio hacia cuesta arriba… poco a poco me di cuenta de que estábamos en una zona adinerada, con gran lujo, todo aquello me impresiono, era extravagante lo que veía casi podía decir que eran casas de oro… caminamos un poco mas y paramos en una casa un poco más grande que las pasadas, pero a diferencia de aquellas, esta casa daba un sentimiento diferente, un sentimiento de ¿Paz?... La señora entro y yo solo la seguí, muchos se me quedaron viendo por mi ropa… estaba toda sucia… ¿pena? No en absoluto… solo que no me sentía a gusto… me condujo hacia una habitación la más grande que había visto en mi vida, casi del tamaño donde vivía con mi madre.
-Esta será tu habitación –aquí no andaba algo bien, yo creí que me llevaría en calidad de sirviente pero esta habitación era demasiado-
-Espere ¿Qué es esto? ¿Por qué esta habitación?
-Quiero que formes parte de mi familia
-¿Por qué?
-Porque me pareces un niño muy frágil
-Yo no soy frágil… y prefiero ser sincero desde un principio aunque me adopte yo nunca la veré como una madre… ¡nadie puede ocupar ese espacio! –que pretendía aquella mujer con esas palabras tan absurdas ¿yo frágil? Es verdad que alguna vez lo fui pero ese niño había desaparecido, ya no existía más-
-Yo no pretendo que me veas como una madre… yo solo quiero cuidar de ti –esas palabras me extrañaron mucho… pero en este momento necesitaba de dinero, posiblemente solo posiblemente podría obtenerlo de ella-
-Está bien, pero no quiero que se haga falsas ilusiones sobre mí o sobre lo que puede pasar en un futuro –ella no dejaba de sonreír y eso me molestaba, di media vuelta para no seguir viéndola-
-No te preocupes no lo haré. Porque no te metes a bañar te conseguiré ropa de mi hijo –y con esto salió de la habitación-
-¿Hijo? Si tiene un hijo porque anda recogiendo a niños de la calle… esa mujer es extraña–
No puse más atención a aquellas palabras y me metí a bañar… realmente la sensación con la cálida agua me reconfortaba, como si mi madre me estuviese abrazando… las lagrimas no tardaron en aparecer… yo me reprendía odiándolo a cada instante… no quería ser frágil, no quería seguir siendo un iluso que piensa que algún día será feliz… yo solo quiero olvidar. Al salir de bañarme vi ropa sobre la cama y al lado una bandeja de comida… pero esa gran habitación estaba vacía, sola, triste. Me acerque a la ventana y visualice aquella gran luna pero al igual que yo no tenía ni una estrella alrededor, al parecer la luna mística me podía comprender por lo menos esta noche. Lo que resto de la noche no dormí ni un poco no me sentía nada cómodo en aquel lugar, no debí de haber aceptado estar en esta casa, pero solo tenía un objetivo ganarme por completo la confianza de aquella mujer y obtener dinero.
Al día siguiente conocí a un chico un poco más bajo que yo… pero realmente me molesto, me irrito su sonrisa, parecía tan feliz, tan alegre, me molesto que yo no pudiera ser como él, su vida parecía tan fácil, tan normal y yo realmente lo odiaba. No soporte ni un poco mas y salí corriendo necesitaba un lugar solo, lejos de todos esos idiotas que nunca habían sufrido que nunca habían comprendido lo que es haber perdido a alguien.
Camine y camine sobre todo terreno de aquella casa, cada vez quedaba más sorprendido ante todo lo que poseían, hasta que llegue a un cuarto… había un gran piano, posiblemente el piano más hermoso que había visto en mi vida… instintivamente y sin pensar en las posibles secuelas de mi acto lo empecé a tocar… tocaba toda clase de tonalidad que recordaba, yo aun no era bueno y trataba de hacerlo lo mejor posible. No sabía cuánto tiempo había durado ahí pero cuando me di cuenta ya era de noche y tenía mucha hambre así que decidí tocar la última pieza, la que más odiaba pero amaba al mismo tiempo. Sufría al escuchar esa canción pero me daba fortaleza para seguir viviendo… cuando termine de entonarla escuche varios pasos cerré la tapadera del piano y voltee a verlo sin ninguna expresión facial ahí estaba ese tipo que me volvía loco, que me irritaba con gran facilidad… ¿basura? Fue lo único que se me ocurrió decirle, no sabía si realmente lo era pero para mí sí lo era.
Había pasado cerca de un mes desde que había llegado a aquella casa y todo seguía igual, solo que estaba vez había encontrado un pasatiempo “molestar a mi querido hermano mayor” era tan estúpido, cuando nos conocimos sonrió de manera resplandeciente diciendo que por fin tendría a alguien con quien jugar, mostré mi doble cara y hacia que siempre quedara mal ante todo, empezó a aborrecerme y a mí no me afectaba en nada hasta que un día cuando no aguanto más me golpeo, yo furioso le regrese el golpe pero era evidente que no le había afectado en mucho, el era más grande y fuerte que yo así que la única carta que me quedaba era el hacerme la víctima, comencé a llorar con desesperación, obviamente todo una actuación, no tardaron en aparecer la señora y el señor Akanishi
-¿Qué pasa aquí? –pregunto la señora acercándose a mí que estaba en el suelo sollozando-
-Ji… Jin me golpeo –el me miraba extrañado sin entender la situación- yo solo quería… yo solo quería jugar con él y me golpeo –comencé a sollozar mas fuerte-
-¡ESO NO ES CIERTO!
-¡JIN! –grito el señor, esta vez con rostro endurecido y cara roja de enojo- ¡ya no aguanto más tu intolerante actitud! ¡Lo único que has hecho es molestar a Tatsuya! ¡¿QUÉ NO LO PUEDES TRATAR BIEN?!
-Pero padre yo… -pero no siguió hablando fue obligado a guardar silencio, ahora el estaba en el suelo tomándose la mejilla enrojecida, él quería llorar pero no lo hacía solo guardaba silencio-
-Levántate y acompáñame –el no se levantaba, lo jalo del brazo y se lo llevo-
-¡Cariño! ¡Espera! ¿Qué vas a hacer? –Todos salieron corriendo detrás de él señor, pero el niño irritante se había quedado ahí viéndome con ¿rencor?-
-¿Ahora estas feliz? –estaba en aquel momento en shock nunca había pensado que llegaría a estos resultados mi actuación- ¿Dime lo estás?
-Claro que lo estoy si no por qué lo habría hecho –era mentira no estaba feliz-
-¿Sabes lo que le van a hacer? –Lo voltee a ver con interés- lo van a castigar a palos, pero no sé porque te lo digo si tu lo buscabas ¿no? –Se dirigió hacia la puerta y antes de salir hablo- solo espero nunca tener la mala fortuna de relacionarme contigo –dicho esto salió del cuarto y miles de imágenes vinieron a mi mente- “eres un estorbo”, “maldita la hora en que naciste” “Por favor ya no, déjalo en paz a él” “Papi ya no” –sin embargo no hice nada a pesar de que escuche sus gritos, el llanto de su madre… simplemente me fui al lugar del piano.
Toque esa canción una y otra vez… hasta que sentí mis dedos entumecidos pero no podía dejar de tocarla todas esas escenas que vinieron a mi cabeza necesitaba suprimirlas con un recuerdo que alguna vez me hizo feliz.
------------------------------ 3 años después (1996) -----------------------
Esta es mi graduación de la escuela elemental… realmente fue pesado salir con la edad del sexto grado ya que con la perdida de mi madre había perdido un año de escuela, pero los señores contrataron profesores particulares para cada materia en los 7 días de la semana, por lo que prácticamente estaba encerrado estudiando todos los días, pero la verdad tampoco me afecta en nada, ¿amigos? No los tenía y la verdad no me importaba tenerlos… y gracias a estos pensamientos ahora estoy aquí en esta absurda ceremonia, los señores grabando cada momento, mientras que Jin solo estaba ahí por asistir, desde lo sucedido hace tres años el me evitaba lo mas que podía ¿rencor? Era más que evidente que eso pasaba. Y el chico irritante después de eso tampoco me hablo, escuche varias platicas de él con la señora, ella le pedía que se acercara a mi pero el siempre se negaba argumentando que no nos llevábamos a pesar de sus intentos de acercarse.
O4 de octubre
Hoy cumplo 11 años y también había ya pasado tres años de su muerte y aun así no había cambiado en nada, solo en mi carácter pero mis pensamientos seguían igual, todas las noches el mismo sueño… el mismo final… esta noche hicieron una fiesta con sus amistades para festejar mi cumpleaños… que estupidez yo solo deseaba que se acabara la noche para poder ir a mi sitio… al lado de ese piano que me entendía a la perfección. En el primer descuido me escape y me dirigí al salón… ahí estaba intacto ese piano negro tan brilloso por la luz de la luna llena… no me tome la molestia de prender el foco al fin y al cabo ya controlaba a la perfección esa canción… empecé a entonarla una y otra vez siempre salía a la perfección, pero algo faltaba… algo que no podía sentir cuando le entonaba la melodía a mi madre, que era aquello que le faltaba… que era
-Una canción muy triste –esa voz me sorprendió voltee a verlo y era él señor, me levante rápidamente de esa silla, me sentía como un ladrón cuando era descubierto-
-Perdón yo no quise tocar el piano sin su permiso –pero él no dijo nada solo camino y se acerco al piano… se sentó y empezó a tocarlo… era la misma canción que yo estaba tocando, pero esta vez era diferente… una sensación de calor me inundaba, como el abrazo mas afectuoso que hace tanto no recibía… como el abrazo de mi madre, el calor de su carrazón… la sinceridad de su sonrisa… el amor de su alma-
-Oka-chan… -dije en un susurro… lo que me faltaba era el sentimiento de amor… podía jurar que yo lo sentía pero no lo sabía expresar… pero este señor solo se sentaba y entonaba lo mismo que yo, con una sonrisa y una paz tan profunda… como cuando ella me enseño la canción… y todo sentimiento brotaba como por arte de magia… sentí húmeda mi cara… mis lagrimas, esas lagrimas empezaron a brotar recorriendo todo mi rostro… hace tanto que no lloraba has tanto que no sentía miedo… pero miedo de qué-
-Te fijaste –dijo sin abrir los ojos una vez finalizada la canción- ¿te fijaste que es lo que te faltaba? –mis ojos se abrieron en par… aquel señor que me parecía el más cruel por tratar a su verdadero hijo de forma cruel… era un hombre sensible que captaba el sufrimiento de las personas- En este mundo no importa el cómo actuar… lo que importa es como sentir… -se levanto y camino hacia la salida pero volteo a verme quedando frente a mi- lo único que te debe importar es como buscar un amor propio –me acaricio de manera tierna el cabello el estaba por salir-
-¡ENSEÑEME! –Paro sin voltear a verme- enséñeme a tocar el piano con ese sentimiento de calidez
-No puedo hacerlo
-¿Por qué no? –Mis lágrimas seguían saliendo de mis ojos pero mi voz era firme-
-Porque tu perdiste él sentimiento del amor…
-¡No es verdad!
-Entonces dime ¿Qué es el amor? –No supe que contestarle… en ese momento nada se me ocurrió- cuando aprendas lo que es el amor… yo haré que aprendas a tocar el piano… te lo prometo
En aquel momento un sentimiento extraño se comenzó a formar en mi acerca del señor… ¿amor? No, no podía ser amor… solo admiración… admiración de que el comprendía lo que le faltaba al humano para ser perfecto. Quería confiar en alguien lo necesitaba.
--------------------------------- ENERO (1999) ------------------------------
Todos vestidos de negro hablando o simplemente en silencio guardando honor, a mí solo me parecían todas esas personas unos muy buenos actores… la señora estaba llorando y Jin a su lado pero sin ninguna reacción como si no le importara que su padre estuviera en esa caja… Taguchi tenía los ojos rojos… y yo, yo estaba furioso… era un mentiroso como todos… promesas e ilusiones ¡todo era una mentira!, como fui tan estúpido para confiar de nuevo… solo eran palabras bonitas… aquel señor había muerto en un accidente aéreo.
--------------------------------- JULIO (1999).-----------------------------
-Llevas todos tus papeles
-Si señora lo llevo todo… ya lo vimos tres veces
-Es que Junno no puedo creer que te vayas tan lejos de mi –dijo la señora abrazando a Taguchi quien al parecer iba a hacer un viaje al extranjero por alrededor de un año o posiblemente mas-
-Pero le escribiré además aquí están los jóvenes amos –el no había crecido mucho o bueno no más que yo pero seguía teniendo esa encantadora sonrisa… esa sonrisa pura-
-Hey!! Junno!! Vas a salir o no!! –se escucharon los gritos del torpe de Jin… después de la muerte del señor comenzamos a platicar mas, inclusive ya lo soportaba- ¡Hey Tatsuya!!! –Tatsuya… odiaba que me nombrara por mi nombre me gustaba mucho más cuando me decían Ueda… pero como se supone que ya tengo el apellido Akanishi ya no podrían nombrarme más de esa manera- ¿vas a venir? –Taguchi me volteo a ver y me sonrió tal acto me incomodo un poco yo solo esquive mi mirada-
-No me gusta desperdiciar mi tiempo en tonterías
-Tat-chan!! no digas esas cosas tan mal educadas hacia Junno –no dije nada más y subí a mi habitación… me asome a mi ventana y ahí vi como se despedía de todos con una gran sonrisa… en un punto el vio hacia mi ventana cruzando nuestra vista… esa fue la última vez que lo vi después de que se marchara al extranjero-
--------------------------------- ENERO (2001).-----------------------------
Estaba a punto de cumplir 16 años, Jin ya tenía 18 años… sin embargo al parecer tenía problemas en la escuela ¿la razón? Realmente no me querían decir cual era… sin embargo el se veía ausente… un día llego con la camisa rasgada y rasguños en los brazos… ¿Qué diablos estaba pasando?... una noche me desperté para ir por agua y desde el despacho escuche una plática de Jin con su madre
-¿Otra vez hijo? ¿No crees que sea necesario que tengas guardias?
-No madre yo no quiero esas tonteras… ya veré como me las arreglo
-Esta bien… pero prométeme que si esto se te sale de las manos me pedirás ayuda
-Si madre se lo prometo –no entendía nada de aquella platica, acaso abusaban de él los chicos de su escuela…era lo único que podía entender-
Ya era Marzo y en ese mes me había dado cuenta que lo que le pasaba a Jin y es que las chicas de su escuela lo acosaban ¿tan famoso era? Un día cuando estaba a punto de entrar al salón del piano escuche sollozos me asome cuidadosamente y era él… Jin estaba llorando sobre el piano, sus lagrimas eran espesas y abundantes… eso me había sorprendido… incluso el día que fue brutalmente golpeado no había llorado al contrario al día siguiente amaneció sonriendo, el día que su padre murió ni una lagrima derramo en cambio les sonreía a sus invitados, cuando regresaba de la escuela con su ropa rasgada venia con una gran sonrisa como si nada pasara… porque lloraba cuando estaba a solas… porque lloraba en este lugar.
-Papá ¿Por qué me dejaste con todo este peso? –Su respiración era pautada por las lagrimas- Pero no te preocupes que yo podre salir adelante sin importar todas esas mentiras y ambiciones que se presenten, te prometo que protegeré a tu empresa, a mi madre y por Tatsuya no te preocupes más yo lo cuidare… cuidare a mi pequeño hermano –fue lo único que escuche-
Quede sorprendido al escuchar esas palabras ¿Cuidar de mí? ¿Su pequeño hermano?.. Es que acaso el en realidad me veía como un hermano…esas palabras libraron muchos sentimientos en mi yo también inconscientemente llegue a quererlo como un hermano… sin querer le empecé a tomar cariño
--------------------------------- OCTUBRE (2001).-----------------------------
El frio calaba a más no poder, acaba de cumplir 16 años había cambiado tanto después de tanto desde que llegue a esta casa, ya no era tan serio posiblemente me había ablandado en mi estancia aquí… esta tarde estaban organizando una cena yo no sabía el porqué pero no me interesaba mucho… en este momento mi relación con Jin era muy estrecha empecé a llamarle Nii-chan, a veces me daba mucha pena pero me gustaba mucho decirle de esta manera.
Esa tarde antes de la cena salí a caminar un poco por el parque me senté un momento… empecé a ver como parejas paseaban tranquilamente a pesar del viento frio. A lo lejos visualice un joven muy alto, caminando torpemente con maletas al parecer iba con prisa, ya que trataba de que no se le cayeran las maletas pero cada vez aumentaba más el paso, hasta que no vio una piedra y cayo saliendo volando todas las maletas, me dio un poco de gracia esa escena pero me acerque a ayudarlo.
-¿Estás bien? –Dije levantando algunas maletas-
-Ah que dolor –dijo sobándose una rodilla- estoy bien gracias –quede petrificado ante esa voz… había cambiado pero no lo suficiente para no reconocerla voltee a verlo y me encontré con su sonrisa, el no me miraba estaba recogiendo maletas, pero yo no podía dejarlo de ver, en realidad era aquel chico delgaducho, chamarro y débil… pero no ahora era lo contrario era mucho más alto que yo y no parecía estar en los huesos como antes-
-¿Ta… Taguchi?
-¿He? –Su sonrisa se hizo más grande y un sonrojo se apodero de mi- ¿Cómo sabes mi nombre? –¿realmente el no me reconocía?… yo al contrario de él no había cambiado mucho… o al menos eso yo sentía...-
-¿No me recuerdas? -dije en susurro, me quede pensando y de repente sentí un tacto frio sobre mi rostro vi hacia arriba y era él tocando mi mejilla sin dejar de sonreír-
-¿Te siente bien? Estas rojo –su tacto había hecho que me sonrojara aun mas… no supe que hacer y quite su mano de un manotazo- perdón no quería molestarte –no supe que hacer me levante y seguí mi camino dejándolo ahí sintiendo su mirada sobre mí, desapareciendo en aquel atardecer-
Por la noche cuando la luna estaba en medio menguante me encontraba fuera de la casa… no me animaba a entrar temiendo a encontrarme de nuevo con esos ojos claros… pero no sabía el porqué… por qué me daba inquietud el verlo de nuevo. Entre y ahí estaban todos pero a él no lo veía… acaso el no venia para acá… sentí un gran alivio al no verlo… mi corazón había dejado de latir tan rápido… me sentí agradecido de no verlo. No tenia caso quedarme en aquella cena así que me dirigí al salón de piano… hace ya varios meses que no lo tocaba, solo iba y lo observaba pero no lo tocaba… todas las noches me quedaba pensando en cómo tocarlo con calidez, como debía de hacerlo para superar al señor Akanishi… ¿Cómo lo deba de hacer?.. Esa noche fue diferente tenía tantas ganas de tocarlo a pesar de saber que no lo iba a hacer bien simplemente lo quería tocar… empecé lentamente y después las tonadas iban aumentando pero esta vez no solo estaba pensando en mi madre cuando lo tocaba, si no en todos, en el señor y la señora Akanishi, en Jin… en Taguchi… su sonrisa quedo posada en mis pensamientos, su sonrisa tan resplandeciente y tan… ¿hermosa? Lentamente llegaba al final de la canción… una sensación extraña se apodero de mi… un sentimiento extraño revoloteaba en mi estomago cuando pensaba en Junno.
--------------------------- NOVIEMBRE (2OO1) -----------------------
Estoy desesperado a más no poder a la señora se le ocurrió la grandiosa idea de que Taguchi fuera mi sirvienta personal y claro que desde un principio estuve completamente en desacuerdo pero no sirvió de nada el quejarme. Pude notar que a Taguchi también le incomodaba esta situación pero no dijo nada solo sigue ordenes eso fue lo más estresante que no se revelara ante nada… ¿Por qué tanto agradecimiento hacia la señora? ¿Por qué le tenía tanto aprecio?
29 DE NOVIEMBRE ( http://www.youtube.com/watch?v=BHGBIRMhLsg ) escuchen la cancion mientras leen esto ^^
-¡ALTO! –grite alterado… estresado y sobre todo irritado… él paro con mirada triste… posiblemente se sentía mal cada vez que le gritaba de esta manera pero me molestaba tanto su presencia o eso es lo que quería sentir-
-Perdón no quería molestarlo –después tomo la perilla de la puerta de mi cuarto intentando salir pero antes grite-
-¡MALDITA SEA! –me acerque a el lo tome del brazo y lo obligue a voltear a verme-Porque no mejor te largas de una vez me molesta tanto tu presencia, ¿Por qué tenias que regresar a esta casa? –el me miro con una tristeza tan profunda… pero luego me regalo una sonrisa tan profunda que toco mi corazón-
-Porque se lo debo todo a ella –esa es la respuesta que siempre me daba pero yo quería saberlo todo… todo sobre él, lo tome de la muñeca y lo avente hacia la cama quedando enzima de el- ¿Qué… que hac… haces? –su tartamudeo era tan dulce, sus mejillas sonrosadas tan tiernas y sus labios tan seductores… pero contuve todo deseo y pregunte lo que deseaba saber-
-¿POR QUÉ? ¿Por qué siempre dices eso? –ante esta pregunta sus ojos se abrieron de par en par… de repente intento forcejear pero yo aun era más fuerte que el a pesar de su tamaño- ¡DIMELO!
-Los asesinaron… asesinaron a mis padres por mi culpa –esperaba cualquier cosa menos algo como eso… solté el agarre que tenia y me baje de él quedando sentado a su lado… él se incorporo y quedo sentado a mi lado… de repente empezó a contar una historia pero sin dejar de sonreír- cuando era niño a mi no me importaba nada, era un niño muy travieso y sus regaños no valían nada… un día salí a la calle solo por la noche… mis padres me estaban buscando… yo lo sabía y ni aun así me importaba lo que sentían… en un callejón vi como un señor estaba atacando a un joven… vi como lo mataban, pero ellos me vieron y me tomaron estaba a punto de golpearme cuando llego mi padre junto con mi mamá… ellos se metieron tratando de liberarme quede abrazado a mi madre… de repente escuche un disparo… sentía un liquido en mi mano… mi madre me miro con ojos llorosos pero con la sonrisa más hermosa que nunca le había visto y me dijo <<TE AMO>>… cayo a mis pies… yo solo la veía tirada en el suelo… su vestido blanco estaba manchado por sangre… mi padre corrió hacia nosotros pero no alcanzo a llegar antes de que le dispararan varias veces…cayó en él suelo dejando salir de él un gran rio de sangre… yo no sabía qué hacer… llorar en ese momento no me parecía importante… no supe que hacer… me apuntaron con la pistola… solo hasta ese momento sabía que no quería morir pero se escucharon sirenas de policía… sentí un golpe en mi cabeza y quede en medio de ellos dos sin conciencia… cuando desperté sus cuerpos ya no estaban… yo preguntaba por ellos y nadie me daba razón… escuche a las enfermeras que hablarían a una casa hogar para que se hicieran cargo de mi… antes de que eso sucediera hui del hospital… pase noches frías en la calle… días de hambre… días de inconformidad… pero nunca días tristes… después de la ultima sonrisa que me regalo mi madre me prometí siempre tener esa sonrisa en mi rostro… un día cuando mi hambre ya era grave decidí buscar entre la basura de una casa… era de noche y una señora amigable salió de esa casa… a mí la vergüenza me inundo pero ella me sonrió una sonrisa tan amable y confortable que por un instante pensé que era mi madre… pero no lo era ella ya había muerto… me extendió la mano yo dudaba en aceptarla pero necesitaba de alguien, necesitaba calor de alguien… extendí la mano y desde ese momento hasta hoy ella ha sido la persona más amable conmigo –todo ese relato me había sorprendido… yo me quejaba de mi vida cuando en este momento sentía que él había sufrido igual que yo… no se porque… no se el que pero tenía tantas ganas de contarle mis historia a él… esa historia que me calcemia por dentro-
-Cuando era niño –el me volteo a ver, con una sonrisa serena- vivía solo con mi madre en un pequeño cuarto… era un niño débil, llorón y manipulable… pero la única razón por la que trataba ser fuerte era por mi madre… ella siempre me sonreía y me decía que me cuidaría toda la vida… mi padre por el contrario era el ser más cruel que nunca jamás había conocido… a mi madre y a mí nos golpeaba casi hasta dejarnos sin conciencia… no era novedad para mi saber que él me odiaba, nunca supe el motivo, pero a pesar de todo eso yo lo quería y lo respetaba a suplica de mi madre, un día cuando regresaba de la escuela escuche gritos de mi madre… quede paralizado cuando entraba a su cuarto ella estaba en un charco de sangre… mi padre solo la veía con un arma en su mano… en ese momento mis lagrimas no dejaron de salir… el me tomo de los hombros con fuerza y me dijo <<SI LE DICES ALGO A ALGUIEN DE QUE ME VISTE TERMINARAS COMO TU MADRE>> se largo de la casa y yo llame a la ambulancia… llegaron a los pocos minutos y cuando llegamos al hospital tardaron mas de dos horas con ella… yo me sentía desesperado no sabía que hacer… al poco tiempo salió el doctor y me dijo que lo siguiera… antes de entrar solo al hospital me dijo que tenía que ser fuerte… después de esto entre y la vi ahí en la cama con vendas ensangrentadas… su piel era más pálida de lo normal… sus ojos cerrados con huellas de lagrimas… me acerque a ella llorando aferrándome a la cama, sentí una caricia en mi cabeza abrí los ojos y era ella que me miraba con dolor y respiración agitada antes de morir me dijo <<SE FUERTE HIJO… ALGUN DIA SERAS FELIZ… TE AMO>> sonrió y murió… -esa era mi verdadera historia no sé porque se lo conté… pero él me había transmitido una confianza inmensa… voltee a verlo y él estaba llorando… yo no lo hacía no podía a pesar de tener esas imágenes y respiraciones tan nítidas-
-Perdón –me dijo con su respiración aun más agitada- aquel día… yo no quería decirte eso –me sentía extrañado por su disculpa ¿de qué hablaba?- el día que golpearon al Joven Jin yo realmente no te quería decir eso… tu me agradabas pero lo que habías hecho me había parecido lo mas ruin que alguien podía hacer… en ese entonces era un niño estúpido que se dejaba llevar por sus sentimientos… pero ahora comprendo que no tenía derecho a decirte eso.
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Esa historia que me estaba me acaba de contar me pareció lo más triste que había escuchado, cuando yo era niño no me importaba que me quisieran mis padres, pero para este joven lo mas importante en su vida era su madre y se la arrebataron de una manera cruel… y yo me quejaba que él no tenía ningún derecho para comportarse de esa manera tan fría con la familia que lo acogió… sentía rencor por lo mal que trataba a esta familia… el día que hizo que a Jin su padre lo golpeara vino a mi mente y la frase que le había dicho realmente me sentía muy mal por eso.
-Perdón –mi respiración era agitada por las lagrimas que no logre contener– aquel día… yo no quería decirte eso –el me miro extrañado al parecer no sabía a qué me refería- el día que golpearon al Joven Jin yo realmente no te quería decir eso… tu me agradabas pero lo que habías hecho me había parecido lo mas ruin que alguien podía hacer… en ese entonces era un niño estúpido que se dejaba llevar por sus sentimientos… pero ahora comprendo que no tenía derecho a decirte eso. Yo… Perdón no debí… -pero fui callado por sus cálidos labios sobre los míos… por un momento pensé en quitarlo de encima… pero mis emociones me ganaron… desde que lo conocí me había gusto, pero por sus actitudes trataba de evadir esos sentimientos, pero no lo había logrado… su beso era tierno, amable casi no se movía y sus ojos estaba cerrados, yo no podía cerrarlos me gustaba su expresión fácil… pero lentamente los fui cerrando… hasta que se separo de mi y se levanto-
-No deberías disculparte… en ese momento merecía esas palabras, ya también me sentí como basura cuando dije eso…– salió de su cuarto y me dejo ahí solo -
-Pero fue un buen regalo de cumpleaños –dije con una sonrisa en mis labios mientras los tocaba-
----------------------------- DICIEMBRE (2OO1) -------------------------------
Había pasado un mese desde que me había besado y ya casi estábamos en año nuevo seguía siendo su sirvienta personal pero casi no hablábamos y por lo menos yo trataba de no hacerlo me daba pena. Hoy por la mañana me dijo que necesitaba salir que no lo esperara para la cena… y así fue salió durante toda la mañana y tarde la señora me preguntaba por él y yo no sabía darle razón… cuando ya estaba oscureciendo entre a su habitación haber si encontraba alguna razón de a donde pudo haber salido, pero no había encontrado nada hasta que vi hacia su cesto de basura había una hoja arrugada, la curiosidad me había ganado y la desdoble para leerla. La dirección de la carta no concordaba con la de la mansión, si no que era un distrito de Tokio donde la carencia era su rasgo principal… comencé a leer.
-¡UEDA! –Alguien me llamaba… una voz preocupada- Ueda despierta –toda imagen empezó a desaparecer, mi madre empezó a distorsionarse… me sonrió y lo único que pude escuchar fue un “Te…”- ¡¡UEDA!!
Mis ojos se abrieron de repente, una luz molesta entro desde la ventana, me senté alterado en la cama llevando una mano hacia mi rostro… mi respiración era agitada, mi piel se encontraba transpirada y mi boca seca.
-“Era un sueño… todo fue un sueño” –pensé, sin embargo me sentía inquieto, aquel sueño, aquellas escenas ya hacía mucho que no pensaba en lo sucedido… ese vacío había regresado… sentí un apretón en mi mano libre, baje la otra y mire hacia arriba… ahí estaba esa persona que me hacia vivir intensamente cada día, aquella persona que siempre había estado a mi lado- ¿Ju… Junno?
-¿Uebo estas bien? –Dijo tocando mi frente- ¿Te sientes mal?
-Estoy bien… no te preocupes
-No tienes que hacerte el fuerte si te sientes mal podemos hablar a un doctor para que te valore
-En serio Junno estoy bien –pero al parecer no me escuchaba-
-Ya sé si quieres no vayas a la escuela, te quedas a descansar y llamamos a un doctor
-Junno ya te dije que estoy bien
-Claro que no, estas pálido –su insistencia a tan tempranas horas del día me estaban empezando a estresar- vamos con un doctor
-¡YA TE DIJE QUE NO! –me miro a los ojos con sorpresa, su leve sonrisa que mostraba aun cuando estaba asustado se había borrado… yo me sentí mal después de gritarle, ya hacía mucho que no le gritaba con irritación- Perdón… -susurre-
-No te preocupes –volvió a sonreír pero esta vez sin ganas, esquivando mi mirada- entonces me iré a preparar el desayuno, para que te vayas a la escuela –camino hacia la puerta sin voltear a verme-
-¡Junno! –pero no se detuvo y salió- Junno…
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Ueda los últimos días se había portado de manera extraña, sus sonrisas eran forzadas y su ánimo estaba por los suelos, este día cuando lo fui a despertar estaba moviéndose de manera intranquila sobre su cama, al parecer tenía una pesadilla… pero lo que más me preocupaba es que no dejaba de nombrar a su madre… cuando despertó agobiado preferí no decirle nada sobre lo que había escuchado… sin embargo me preocupe demasiado al ver el grado de palidez con el que había despertado… posiblemente aquel sueño lo había hecho sentir muy mal… insistí en que fuera al doctor ya que no era normal que él estuviera en ese estado, sin embargo lo había tomado mal y me grito, yo estaba acostumbrado a sus gritos, pero esta vez fue un grito lleno de coraje, de irritación… eso me hizo acordarme en un momento fugaz de todo lo que había sucedido en el pasado, me sorprendí y me sentí mal, pero al escuchar que se disculpaba preferí no decir nada más y bajar.
Cuando llegue a la cocina todo estaba en silencio, me acorde mucho de Kame, seguramente en estos momentos estaba durmiendo, al igual que el joven amo Jin. Pero no podía dejar de pensar en Ueda.
-Sera mejor que lo olvide
-¿Te encuentras bien? –me asuste al escuchar de repente esa voz, voltee a ver y era la señorita Rina-
-Señorita Rina me asusto
-Tan fea estoy que te asusto
-No claro que no, usted es una señorita muy linda
-Gracias Junno, pero recuerda que me gusta que me digas Rina hace mucho tiempo que nos conocemos y aun no puedes llamarme así –me sonrió amablemente y yo la imite después me dispuse a preparar el desayuno- ¿Tatsuya aun no despierta?
-De hecho despertó hace tiempo
-Ya veo –llevo un dedo a su boca como si meditara algo- Sabes… pronto será 04 de octubre, si mal no lo recuerdo ese día es cumpleaños de Tatsuya –yo solo asentí, y es que en efecto ese día era su cumpleaños pero también era un día muy triste para el-
-¿Y que si es mi cumpleaños? –de repente se escucho la voz de Uebo, voltee hacia la entrada de la cocina y ahí estaba el recargado listo para partir a la escuela-
-Realmente en nada –dijo la señorita Rina- solo pensaba que broma te podría jugar
-No seas ilusa nunca podrías jugarme una broma
Y así empezó la discusión diaria, en lo personal me divertía mucho ya que Uebo siempre sacaba de sus cabales a Rina-san pero a él parecía no afectarle en nada, inclusive cuando de niño siempre pasaba esto o más bien casi siempre de un tiempo para acá el mostraba más sentimientos que cuando llego a esta casa.
-Junno ¿verdad que me quieres más a mi? –dijo de la nada Rina-san tomándome de un brazo-
-Eso no es verdad a mi me quiere mas –dijo Uebo tomándome del otro brazo-
-¿Verdad que no? –dijeron al unisonó-
-Bueno yo… -realmente me agradaban los dos y si de amar se trataba era evidente que sería Ueda pero me da pena decirlo en frente de Rina-chan-
-Junno contesta!! –Gritaron ambos jalándome cada uno del brazo que me tomaban yo sentía que me zafaba-
-¿Qué pasa aquí? –De repente se escucho la voz de la señora Akanishi, ambos me soltaron y vieron a la mujer-
-Oba-chan!! –Corrió Rina hacia Akanishi-san- Tatsuya me está molestando
-No es cierto mamá ella empezó todo –se puso al lado de su madre-
-Que no fue tu culpa!! –grito Rina apuntándolo con el dedo-
-Que estresante eres
-Tat-chan –tomo la palabra su madre- ¿te sientes bien?
-¿Eh? –dijimos Rina y yo al unisonó volteándolo a ver, el esquivo la mirada… desde esta mañana esa palidez no se había borrado de su rostro-
-Si estoy bien, solo tengo un poco de sueño pero eso es todo –vio hacia su reloj- será mejor que ya me vaya –me volteo a ver- ¿Junno me acompañas? –yo solo asentí-
-Espera Junno!! –Pero Ueda me había tomado del brazo y me saco de la cocina rumbo a la salida de la casa-
Una vez fuera de la mansión él empezó a caminar de prisa dejándome atrás… yo camine detrás de él sin intensión de alcanzarlo pero de repente se detuvo lo copie y me detuve quedando lejos de el.
-Lo siento –musito levemente sin voltear a verme- no te quería gritar esta mañana es solo que no me sentía bien –se disculpo sinceramente-
-Perdón –me volteo a ver confundido- yo… yo no quería ser tan testarudo es solo que… estaba preocupado por mi –me sonrió y se acerco a mi tomando mis manos-
-¿Por qué estabas preocupado?
-Es que… has estado raro, distante… ¿Ueda que te sucede?
-Nada, no me pasa nada –quería insistirle pero no quería ser pesado como en la mañana-
-Está bien –le regale una sonrisa… soltó mis manos y comenzó a caminar de nuevo, pero lo tome del brazo y lo atraje a mi quedando a pocos centímetros de distancia- solo recuerda que puedes contar conmigo para siempre ¿fue una promesa lo recuerdas?
-Junno…
FLASHBACK
-Junno!!... Hijo ven
-Si señora ya voy –corrí lo mas que mis piernecitas podían y es que a mis ocho años no era muy alto- ¿Qué pasa señora en que le puedo ayudar? –cuando llegue a su despacho estaba con ella un niño que no conocía, realmente nunca lo había visto, era de complexión delgada, su cabello era negro y su piel bronceada, pero tenía una mirada fría, triste e incluso podría decir que de rencor-
-Junno el es Ueda Tatsuya, pero a partir de hoy se convertirá en un miembro de la familia Akanishi
-Mucho gusto –dije haciendo una reverencia, me levante y le regale una sonrisa, pero él puso cara de desagrado-
-No necesito de amabilidad barata –y con esto se hecho a correr fuera del despacho-
-Tat-chan!!! Tat-chan!!! –La señora gritaba pero él no hizo caso-
-Perdón no quise decir nada malo –me sentía culpable- ¡Lo siento mucho!
-No te preocupes Junno no ha sido culpa tuya sino de la vida
-¿De la vida? –la señora me volteo a ver y luego me sonrío-
-Puedo pedirte un favor
-Claro señora en que le puedo ayudar
-¿Puedes ser amigo de Tatsuya?
-¿Su amigo?
-Veras Junno, Tatsuya ha sufrido mucho, perdió a su madre en un accidente y su padre lo abandono, Junno tu lo puedes entender mejor que nadie ¿Crees que podrías apoyarle? –eso era cierto yo podía entender el sentimiento de perder una madre incluso de un padre-
-Si señora yo lo apoyare y seré su amigo –la dije con una gran sonrisa, pero en ese momento no sabía que iba a ser difícil el cumplimiento de mi promesa-
Ya era casi de noche y no podía encontrarlo por ningún lado, ese niño sí que se sabía esconder, pero no me daría por vencido tenía que cumplir mi promesa a la persona que más me ha ayudado. Camine hacia una parte de la mansión que casi no era frecuentada ya que en ella solo se encontraba un gran piano y el único que lo sabia tocar era el señor pero por el trabajo casi no lo tocaba, me parecía absurdo ir hacia haya pero de todos modos fui… mientras me iba acercando comenzaba a escuchar una melodía, cuando estaba a punto de entrar la melodía empezó a ser más fuerte se podía reconocer la frecuencia que llevaba, era una pieza hermosa pero que trasmitía mucha tristeza, entre con cautela y ahí encontré a aquel niño de la tarde, estaba tan concentrado en su actividad que no se percato que yo estaba a su lado, una vez terminada la canción cerro la cubierta del piano y volteo a verme su expresión era fría, la más fría que jamás había visto.
-¿Qué quieres? –pregunto de forma cortante-
-Nada solo te estaba buscando –dije con una gran sonrisa- Tocas muy bien el piano
-Si lo sé no es necesario que me lo digas –su respuesta me pareció realmente irritante pero aun así no deje de sonreírle-
-Perdón
-¿Eres un fracasado cierto?
-¿Eh? –su pregunta me había sacado del juego, había sido tan repentina que no supe que contestarla-
-Deja de sonreír, me irrita tu sonrisa estúpida
-Perdón
-Sabes eres de las personas que más odio en este mundo, solo eres basura –comenzó a caminar hacia la salida de aquel lugar, en cambio yo no lo seguí me quede pensando en esa palabra-
-“Basura” es lógico que lo sea –me sentía solo, pero no podía permitirme derrumbarme por una insignificante palabra, tenía que ser fuerte en este mundo de supervivencia-
Las siguientes semanas fueron exactamente iguales con el joven Tatsuya intentaba acercarme a él pero siempre me despreciaba, la señora Akanishi intentaba acercarse a él de forma materna pero siempre gritaba que se alejara de él, el joven Jin no paraba de discutir con él inclusive una vez pelearon… a pesar de que Jin era amable con todos y era difícil que lo sacaran de sus cacillas Tatsuya lo hacía con tal facilidad que el joven Jin no parecía de 10 años, parecía de 8 igual que su ¿hermano?... el señor ni siquiera lo volteaba a ver todo el día se la pasaba metido en la oficina… y a mi realmente esta situación me estresaba mucho pero tenía que seguir tratando de convencer a Tatsuya-san
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Aquel día que murió mi madre por culpa de ese desgraciado hubiera preferido morir a su lado, pero Dios me odiaba tanto que me dejo abandonado en este mundo, tuve que vivir unos días en la calle y aquel niño voluble y sentimental tuve que dejarlo a un lado si no yo no lograría sobrevivir en este mundo despiadado. A una semana de la muerte de mi madre ya no aguantaba más me moría de hambre y no tenía ni un centavo para comprar algo de comer hasta que se me ocurrió la excelente idea de robar y todo hubiera salido bien si no hubiese sido por una mujer chismosa que me detuvo, hizo tal alboroto que no tardaron las personas en juntarse. Llegaron unos policías y me llene de pánico me tomaron de los brazos e intentaban meterme a la patrulla, yo luche pero no podía liberarme de ellos hasta que una mujer intervino.
-¿Hijo que pasa? ¿Qué hiciste esta vez? –esa señora me llamo hijo tan a la ligera que me hervía la sangre, pero no me convenía contradecirla-
-¿Es su hijo señora?
-Si guardia es mi hijo
-Señora su hijo estuvo a punto de tomar mercancía de esta tienda sin pagar
-Es eso cierto hijo –se agacho y me miro directamente a los ojos, esa mirada profunda hizo que una corriente eléctrica pasara por mi cuerpo, desvié mi mirada y la visualice hacia el suelo, se levanto ante mi reacción- lo siento mucho prometo que lo vigilare mas y que esto nunca volverá a suceder.
Después de varios minutos me dejaron libre, las personas se empezaron a dispersar y solo quedamos esa señora y yo… yo no me atrevía a mirarla y ella solo me observaba fijamente.
-¿Cómo te llamas? –dude un poco en contestarle pero la verdad me daba igual-
-Ueda Tatsuya
-¿Y tus padres donde están? –Yo solo negué con la cabeza- ¿Tienes familia? –yo volví a negar-
-Mi madre murió y mi padre me abandono -dije sin ningún sentimiento al respecto-
-Ya veo… –extendió una mano, voltee a verla y con gran asombro veía como me sonreía, tal vez en ese momento no me importaba nada, si ella fuera una roba niños no me preocupo ni un poco, no podía creer que en algún otro lado estará peor-
Caminamos en silencio hacia cuesta arriba… poco a poco me di cuenta de que estábamos en una zona adinerada, con gran lujo, todo aquello me impresiono, era extravagante lo que veía casi podía decir que eran casas de oro… caminamos un poco mas y paramos en una casa un poco más grande que las pasadas, pero a diferencia de aquellas, esta casa daba un sentimiento diferente, un sentimiento de ¿Paz?... La señora entro y yo solo la seguí, muchos se me quedaron viendo por mi ropa… estaba toda sucia… ¿pena? No en absoluto… solo que no me sentía a gusto… me condujo hacia una habitación la más grande que había visto en mi vida, casi del tamaño donde vivía con mi madre.
-Esta será tu habitación –aquí no andaba algo bien, yo creí que me llevaría en calidad de sirviente pero esta habitación era demasiado-
-Espere ¿Qué es esto? ¿Por qué esta habitación?
-Quiero que formes parte de mi familia
-¿Por qué?
-Porque me pareces un niño muy frágil
-Yo no soy frágil… y prefiero ser sincero desde un principio aunque me adopte yo nunca la veré como una madre… ¡nadie puede ocupar ese espacio! –que pretendía aquella mujer con esas palabras tan absurdas ¿yo frágil? Es verdad que alguna vez lo fui pero ese niño había desaparecido, ya no existía más-
-Yo no pretendo que me veas como una madre… yo solo quiero cuidar de ti –esas palabras me extrañaron mucho… pero en este momento necesitaba de dinero, posiblemente solo posiblemente podría obtenerlo de ella-
-Está bien, pero no quiero que se haga falsas ilusiones sobre mí o sobre lo que puede pasar en un futuro –ella no dejaba de sonreír y eso me molestaba, di media vuelta para no seguir viéndola-
-No te preocupes no lo haré. Porque no te metes a bañar te conseguiré ropa de mi hijo –y con esto salió de la habitación-
-¿Hijo? Si tiene un hijo porque anda recogiendo a niños de la calle… esa mujer es extraña–
No puse más atención a aquellas palabras y me metí a bañar… realmente la sensación con la cálida agua me reconfortaba, como si mi madre me estuviese abrazando… las lagrimas no tardaron en aparecer… yo me reprendía odiándolo a cada instante… no quería ser frágil, no quería seguir siendo un iluso que piensa que algún día será feliz… yo solo quiero olvidar. Al salir de bañarme vi ropa sobre la cama y al lado una bandeja de comida… pero esa gran habitación estaba vacía, sola, triste. Me acerque a la ventana y visualice aquella gran luna pero al igual que yo no tenía ni una estrella alrededor, al parecer la luna mística me podía comprender por lo menos esta noche. Lo que resto de la noche no dormí ni un poco no me sentía nada cómodo en aquel lugar, no debí de haber aceptado estar en esta casa, pero solo tenía un objetivo ganarme por completo la confianza de aquella mujer y obtener dinero.
Al día siguiente conocí a un chico un poco más bajo que yo… pero realmente me molesto, me irrito su sonrisa, parecía tan feliz, tan alegre, me molesto que yo no pudiera ser como él, su vida parecía tan fácil, tan normal y yo realmente lo odiaba. No soporte ni un poco mas y salí corriendo necesitaba un lugar solo, lejos de todos esos idiotas que nunca habían sufrido que nunca habían comprendido lo que es haber perdido a alguien.
Camine y camine sobre todo terreno de aquella casa, cada vez quedaba más sorprendido ante todo lo que poseían, hasta que llegue a un cuarto… había un gran piano, posiblemente el piano más hermoso que había visto en mi vida… instintivamente y sin pensar en las posibles secuelas de mi acto lo empecé a tocar… tocaba toda clase de tonalidad que recordaba, yo aun no era bueno y trataba de hacerlo lo mejor posible. No sabía cuánto tiempo había durado ahí pero cuando me di cuenta ya era de noche y tenía mucha hambre así que decidí tocar la última pieza, la que más odiaba pero amaba al mismo tiempo. Sufría al escuchar esa canción pero me daba fortaleza para seguir viviendo… cuando termine de entonarla escuche varios pasos cerré la tapadera del piano y voltee a verlo sin ninguna expresión facial ahí estaba ese tipo que me volvía loco, que me irritaba con gran facilidad… ¿basura? Fue lo único que se me ocurrió decirle, no sabía si realmente lo era pero para mí sí lo era.
Había pasado cerca de un mes desde que había llegado a aquella casa y todo seguía igual, solo que estaba vez había encontrado un pasatiempo “molestar a mi querido hermano mayor” era tan estúpido, cuando nos conocimos sonrió de manera resplandeciente diciendo que por fin tendría a alguien con quien jugar, mostré mi doble cara y hacia que siempre quedara mal ante todo, empezó a aborrecerme y a mí no me afectaba en nada hasta que un día cuando no aguanto más me golpeo, yo furioso le regrese el golpe pero era evidente que no le había afectado en mucho, el era más grande y fuerte que yo así que la única carta que me quedaba era el hacerme la víctima, comencé a llorar con desesperación, obviamente todo una actuación, no tardaron en aparecer la señora y el señor Akanishi
-¿Qué pasa aquí? –pregunto la señora acercándose a mí que estaba en el suelo sollozando-
-Ji… Jin me golpeo –el me miraba extrañado sin entender la situación- yo solo quería… yo solo quería jugar con él y me golpeo –comencé a sollozar mas fuerte-
-¡ESO NO ES CIERTO!
-¡JIN! –grito el señor, esta vez con rostro endurecido y cara roja de enojo- ¡ya no aguanto más tu intolerante actitud! ¡Lo único que has hecho es molestar a Tatsuya! ¡¿QUÉ NO LO PUEDES TRATAR BIEN?!
-Pero padre yo… -pero no siguió hablando fue obligado a guardar silencio, ahora el estaba en el suelo tomándose la mejilla enrojecida, él quería llorar pero no lo hacía solo guardaba silencio-
-Levántate y acompáñame –el no se levantaba, lo jalo del brazo y se lo llevo-
-¡Cariño! ¡Espera! ¿Qué vas a hacer? –Todos salieron corriendo detrás de él señor, pero el niño irritante se había quedado ahí viéndome con ¿rencor?-
-¿Ahora estas feliz? –estaba en aquel momento en shock nunca había pensado que llegaría a estos resultados mi actuación- ¿Dime lo estás?
-Claro que lo estoy si no por qué lo habría hecho –era mentira no estaba feliz-
-¿Sabes lo que le van a hacer? –Lo voltee a ver con interés- lo van a castigar a palos, pero no sé porque te lo digo si tu lo buscabas ¿no? –Se dirigió hacia la puerta y antes de salir hablo- solo espero nunca tener la mala fortuna de relacionarme contigo –dicho esto salió del cuarto y miles de imágenes vinieron a mi mente- “eres un estorbo”, “maldita la hora en que naciste” “Por favor ya no, déjalo en paz a él” “Papi ya no” –sin embargo no hice nada a pesar de que escuche sus gritos, el llanto de su madre… simplemente me fui al lugar del piano.
Toque esa canción una y otra vez… hasta que sentí mis dedos entumecidos pero no podía dejar de tocarla todas esas escenas que vinieron a mi cabeza necesitaba suprimirlas con un recuerdo que alguna vez me hizo feliz.
------------------------------ 3 años después (1996) -----------------------
Esta es mi graduación de la escuela elemental… realmente fue pesado salir con la edad del sexto grado ya que con la perdida de mi madre había perdido un año de escuela, pero los señores contrataron profesores particulares para cada materia en los 7 días de la semana, por lo que prácticamente estaba encerrado estudiando todos los días, pero la verdad tampoco me afecta en nada, ¿amigos? No los tenía y la verdad no me importaba tenerlos… y gracias a estos pensamientos ahora estoy aquí en esta absurda ceremonia, los señores grabando cada momento, mientras que Jin solo estaba ahí por asistir, desde lo sucedido hace tres años el me evitaba lo mas que podía ¿rencor? Era más que evidente que eso pasaba. Y el chico irritante después de eso tampoco me hablo, escuche varias platicas de él con la señora, ella le pedía que se acercara a mi pero el siempre se negaba argumentando que no nos llevábamos a pesar de sus intentos de acercarse.
O4 de octubre
Hoy cumplo 11 años y también había ya pasado tres años de su muerte y aun así no había cambiado en nada, solo en mi carácter pero mis pensamientos seguían igual, todas las noches el mismo sueño… el mismo final… esta noche hicieron una fiesta con sus amistades para festejar mi cumpleaños… que estupidez yo solo deseaba que se acabara la noche para poder ir a mi sitio… al lado de ese piano que me entendía a la perfección. En el primer descuido me escape y me dirigí al salón… ahí estaba intacto ese piano negro tan brilloso por la luz de la luna llena… no me tome la molestia de prender el foco al fin y al cabo ya controlaba a la perfección esa canción… empecé a entonarla una y otra vez siempre salía a la perfección, pero algo faltaba… algo que no podía sentir cuando le entonaba la melodía a mi madre, que era aquello que le faltaba… que era
-Una canción muy triste –esa voz me sorprendió voltee a verlo y era él señor, me levante rápidamente de esa silla, me sentía como un ladrón cuando era descubierto-
-Perdón yo no quise tocar el piano sin su permiso –pero él no dijo nada solo camino y se acerco al piano… se sentó y empezó a tocarlo… era la misma canción que yo estaba tocando, pero esta vez era diferente… una sensación de calor me inundaba, como el abrazo mas afectuoso que hace tanto no recibía… como el abrazo de mi madre, el calor de su carrazón… la sinceridad de su sonrisa… el amor de su alma-
-Oka-chan… -dije en un susurro… lo que me faltaba era el sentimiento de amor… podía jurar que yo lo sentía pero no lo sabía expresar… pero este señor solo se sentaba y entonaba lo mismo que yo, con una sonrisa y una paz tan profunda… como cuando ella me enseño la canción… y todo sentimiento brotaba como por arte de magia… sentí húmeda mi cara… mis lagrimas, esas lagrimas empezaron a brotar recorriendo todo mi rostro… hace tanto que no lloraba has tanto que no sentía miedo… pero miedo de qué-
-Te fijaste –dijo sin abrir los ojos una vez finalizada la canción- ¿te fijaste que es lo que te faltaba? –mis ojos se abrieron en par… aquel señor que me parecía el más cruel por tratar a su verdadero hijo de forma cruel… era un hombre sensible que captaba el sufrimiento de las personas- En este mundo no importa el cómo actuar… lo que importa es como sentir… -se levanto y camino hacia la salida pero volteo a verme quedando frente a mi- lo único que te debe importar es como buscar un amor propio –me acaricio de manera tierna el cabello el estaba por salir-
-¡ENSEÑEME! –Paro sin voltear a verme- enséñeme a tocar el piano con ese sentimiento de calidez
-No puedo hacerlo
-¿Por qué no? –Mis lágrimas seguían saliendo de mis ojos pero mi voz era firme-
-Porque tu perdiste él sentimiento del amor…
-¡No es verdad!
-Entonces dime ¿Qué es el amor? –No supe que contestarle… en ese momento nada se me ocurrió- cuando aprendas lo que es el amor… yo haré que aprendas a tocar el piano… te lo prometo
En aquel momento un sentimiento extraño se comenzó a formar en mi acerca del señor… ¿amor? No, no podía ser amor… solo admiración… admiración de que el comprendía lo que le faltaba al humano para ser perfecto. Quería confiar en alguien lo necesitaba.
--------------------------------- ENERO (1999) ------------------------------
Todos vestidos de negro hablando o simplemente en silencio guardando honor, a mí solo me parecían todas esas personas unos muy buenos actores… la señora estaba llorando y Jin a su lado pero sin ninguna reacción como si no le importara que su padre estuviera en esa caja… Taguchi tenía los ojos rojos… y yo, yo estaba furioso… era un mentiroso como todos… promesas e ilusiones ¡todo era una mentira!, como fui tan estúpido para confiar de nuevo… solo eran palabras bonitas… aquel señor había muerto en un accidente aéreo.
--------------------------------- JULIO (1999).-----------------------------
-Llevas todos tus papeles
-Si señora lo llevo todo… ya lo vimos tres veces
-Es que Junno no puedo creer que te vayas tan lejos de mi –dijo la señora abrazando a Taguchi quien al parecer iba a hacer un viaje al extranjero por alrededor de un año o posiblemente mas-
-Pero le escribiré además aquí están los jóvenes amos –el no había crecido mucho o bueno no más que yo pero seguía teniendo esa encantadora sonrisa… esa sonrisa pura-
-Hey!! Junno!! Vas a salir o no!! –se escucharon los gritos del torpe de Jin… después de la muerte del señor comenzamos a platicar mas, inclusive ya lo soportaba- ¡Hey Tatsuya!!! –Tatsuya… odiaba que me nombrara por mi nombre me gustaba mucho más cuando me decían Ueda… pero como se supone que ya tengo el apellido Akanishi ya no podrían nombrarme más de esa manera- ¿vas a venir? –Taguchi me volteo a ver y me sonrió tal acto me incomodo un poco yo solo esquive mi mirada-
-No me gusta desperdiciar mi tiempo en tonterías
-Tat-chan!! no digas esas cosas tan mal educadas hacia Junno –no dije nada más y subí a mi habitación… me asome a mi ventana y ahí vi como se despedía de todos con una gran sonrisa… en un punto el vio hacia mi ventana cruzando nuestra vista… esa fue la última vez que lo vi después de que se marchara al extranjero-
--------------------------------- ENERO (2001).-----------------------------
Estaba a punto de cumplir 16 años, Jin ya tenía 18 años… sin embargo al parecer tenía problemas en la escuela ¿la razón? Realmente no me querían decir cual era… sin embargo el se veía ausente… un día llego con la camisa rasgada y rasguños en los brazos… ¿Qué diablos estaba pasando?... una noche me desperté para ir por agua y desde el despacho escuche una plática de Jin con su madre
-¿Otra vez hijo? ¿No crees que sea necesario que tengas guardias?
-No madre yo no quiero esas tonteras… ya veré como me las arreglo
-Esta bien… pero prométeme que si esto se te sale de las manos me pedirás ayuda
-Si madre se lo prometo –no entendía nada de aquella platica, acaso abusaban de él los chicos de su escuela…era lo único que podía entender-
Ya era Marzo y en ese mes me había dado cuenta que lo que le pasaba a Jin y es que las chicas de su escuela lo acosaban ¿tan famoso era? Un día cuando estaba a punto de entrar al salón del piano escuche sollozos me asome cuidadosamente y era él… Jin estaba llorando sobre el piano, sus lagrimas eran espesas y abundantes… eso me había sorprendido… incluso el día que fue brutalmente golpeado no había llorado al contrario al día siguiente amaneció sonriendo, el día que su padre murió ni una lagrima derramo en cambio les sonreía a sus invitados, cuando regresaba de la escuela con su ropa rasgada venia con una gran sonrisa como si nada pasara… porque lloraba cuando estaba a solas… porque lloraba en este lugar.
-Papá ¿Por qué me dejaste con todo este peso? –Su respiración era pautada por las lagrimas- Pero no te preocupes que yo podre salir adelante sin importar todas esas mentiras y ambiciones que se presenten, te prometo que protegeré a tu empresa, a mi madre y por Tatsuya no te preocupes más yo lo cuidare… cuidare a mi pequeño hermano –fue lo único que escuche-
Quede sorprendido al escuchar esas palabras ¿Cuidar de mí? ¿Su pequeño hermano?.. Es que acaso el en realidad me veía como un hermano…esas palabras libraron muchos sentimientos en mi yo también inconscientemente llegue a quererlo como un hermano… sin querer le empecé a tomar cariño
--------------------------------- OCTUBRE (2001).-----------------------------
El frio calaba a más no poder, acaba de cumplir 16 años había cambiado tanto después de tanto desde que llegue a esta casa, ya no era tan serio posiblemente me había ablandado en mi estancia aquí… esta tarde estaban organizando una cena yo no sabía el porqué pero no me interesaba mucho… en este momento mi relación con Jin era muy estrecha empecé a llamarle Nii-chan, a veces me daba mucha pena pero me gustaba mucho decirle de esta manera.
Esa tarde antes de la cena salí a caminar un poco por el parque me senté un momento… empecé a ver como parejas paseaban tranquilamente a pesar del viento frio. A lo lejos visualice un joven muy alto, caminando torpemente con maletas al parecer iba con prisa, ya que trataba de que no se le cayeran las maletas pero cada vez aumentaba más el paso, hasta que no vio una piedra y cayo saliendo volando todas las maletas, me dio un poco de gracia esa escena pero me acerque a ayudarlo.
-¿Estás bien? –Dije levantando algunas maletas-
-Ah que dolor –dijo sobándose una rodilla- estoy bien gracias –quede petrificado ante esa voz… había cambiado pero no lo suficiente para no reconocerla voltee a verlo y me encontré con su sonrisa, el no me miraba estaba recogiendo maletas, pero yo no podía dejarlo de ver, en realidad era aquel chico delgaducho, chamarro y débil… pero no ahora era lo contrario era mucho más alto que yo y no parecía estar en los huesos como antes-
-¿Ta… Taguchi?
-¿He? –Su sonrisa se hizo más grande y un sonrojo se apodero de mi- ¿Cómo sabes mi nombre? –¿realmente el no me reconocía?… yo al contrario de él no había cambiado mucho… o al menos eso yo sentía...-
-¿No me recuerdas? -dije en susurro, me quede pensando y de repente sentí un tacto frio sobre mi rostro vi hacia arriba y era él tocando mi mejilla sin dejar de sonreír-
-¿Te siente bien? Estas rojo –su tacto había hecho que me sonrojara aun mas… no supe que hacer y quite su mano de un manotazo- perdón no quería molestarte –no supe que hacer me levante y seguí mi camino dejándolo ahí sintiendo su mirada sobre mí, desapareciendo en aquel atardecer-
Por la noche cuando la luna estaba en medio menguante me encontraba fuera de la casa… no me animaba a entrar temiendo a encontrarme de nuevo con esos ojos claros… pero no sabía el porqué… por qué me daba inquietud el verlo de nuevo. Entre y ahí estaban todos pero a él no lo veía… acaso el no venia para acá… sentí un gran alivio al no verlo… mi corazón había dejado de latir tan rápido… me sentí agradecido de no verlo. No tenia caso quedarme en aquella cena así que me dirigí al salón de piano… hace ya varios meses que no lo tocaba, solo iba y lo observaba pero no lo tocaba… todas las noches me quedaba pensando en cómo tocarlo con calidez, como debía de hacerlo para superar al señor Akanishi… ¿Cómo lo deba de hacer?.. Esa noche fue diferente tenía tantas ganas de tocarlo a pesar de saber que no lo iba a hacer bien simplemente lo quería tocar… empecé lentamente y después las tonadas iban aumentando pero esta vez no solo estaba pensando en mi madre cuando lo tocaba, si no en todos, en el señor y la señora Akanishi, en Jin… en Taguchi… su sonrisa quedo posada en mis pensamientos, su sonrisa tan resplandeciente y tan… ¿hermosa? Lentamente llegaba al final de la canción… una sensación extraña se apodero de mi… un sentimiento extraño revoloteaba en mi estomago cuando pensaba en Junno.
--------------------------- NOVIEMBRE (2OO1) -----------------------
Estoy desesperado a más no poder a la señora se le ocurrió la grandiosa idea de que Taguchi fuera mi sirvienta personal y claro que desde un principio estuve completamente en desacuerdo pero no sirvió de nada el quejarme. Pude notar que a Taguchi también le incomodaba esta situación pero no dijo nada solo sigue ordenes eso fue lo más estresante que no se revelara ante nada… ¿Por qué tanto agradecimiento hacia la señora? ¿Por qué le tenía tanto aprecio?
29 DE NOVIEMBRE ( http://www.youtube.com/watch?v=BHGBIRMhLsg ) escuchen la cancion mientras leen esto ^^
-¡ALTO! –grite alterado… estresado y sobre todo irritado… él paro con mirada triste… posiblemente se sentía mal cada vez que le gritaba de esta manera pero me molestaba tanto su presencia o eso es lo que quería sentir-
-Perdón no quería molestarlo –después tomo la perilla de la puerta de mi cuarto intentando salir pero antes grite-
-¡MALDITA SEA! –me acerque a el lo tome del brazo y lo obligue a voltear a verme-Porque no mejor te largas de una vez me molesta tanto tu presencia, ¿Por qué tenias que regresar a esta casa? –el me miro con una tristeza tan profunda… pero luego me regalo una sonrisa tan profunda que toco mi corazón-
-Porque se lo debo todo a ella –esa es la respuesta que siempre me daba pero yo quería saberlo todo… todo sobre él, lo tome de la muñeca y lo avente hacia la cama quedando enzima de el- ¿Qué… que hac… haces? –su tartamudeo era tan dulce, sus mejillas sonrosadas tan tiernas y sus labios tan seductores… pero contuve todo deseo y pregunte lo que deseaba saber-
-¿POR QUÉ? ¿Por qué siempre dices eso? –ante esta pregunta sus ojos se abrieron de par en par… de repente intento forcejear pero yo aun era más fuerte que el a pesar de su tamaño- ¡DIMELO!
-Los asesinaron… asesinaron a mis padres por mi culpa –esperaba cualquier cosa menos algo como eso… solté el agarre que tenia y me baje de él quedando sentado a su lado… él se incorporo y quedo sentado a mi lado… de repente empezó a contar una historia pero sin dejar de sonreír- cuando era niño a mi no me importaba nada, era un niño muy travieso y sus regaños no valían nada… un día salí a la calle solo por la noche… mis padres me estaban buscando… yo lo sabía y ni aun así me importaba lo que sentían… en un callejón vi como un señor estaba atacando a un joven… vi como lo mataban, pero ellos me vieron y me tomaron estaba a punto de golpearme cuando llego mi padre junto con mi mamá… ellos se metieron tratando de liberarme quede abrazado a mi madre… de repente escuche un disparo… sentía un liquido en mi mano… mi madre me miro con ojos llorosos pero con la sonrisa más hermosa que nunca le había visto y me dijo <<TE AMO>>… cayo a mis pies… yo solo la veía tirada en el suelo… su vestido blanco estaba manchado por sangre… mi padre corrió hacia nosotros pero no alcanzo a llegar antes de que le dispararan varias veces…cayó en él suelo dejando salir de él un gran rio de sangre… yo no sabía qué hacer… llorar en ese momento no me parecía importante… no supe que hacer… me apuntaron con la pistola… solo hasta ese momento sabía que no quería morir pero se escucharon sirenas de policía… sentí un golpe en mi cabeza y quede en medio de ellos dos sin conciencia… cuando desperté sus cuerpos ya no estaban… yo preguntaba por ellos y nadie me daba razón… escuche a las enfermeras que hablarían a una casa hogar para que se hicieran cargo de mi… antes de que eso sucediera hui del hospital… pase noches frías en la calle… días de hambre… días de inconformidad… pero nunca días tristes… después de la ultima sonrisa que me regalo mi madre me prometí siempre tener esa sonrisa en mi rostro… un día cuando mi hambre ya era grave decidí buscar entre la basura de una casa… era de noche y una señora amigable salió de esa casa… a mí la vergüenza me inundo pero ella me sonrió una sonrisa tan amable y confortable que por un instante pensé que era mi madre… pero no lo era ella ya había muerto… me extendió la mano yo dudaba en aceptarla pero necesitaba de alguien, necesitaba calor de alguien… extendí la mano y desde ese momento hasta hoy ella ha sido la persona más amable conmigo –todo ese relato me había sorprendido… yo me quejaba de mi vida cuando en este momento sentía que él había sufrido igual que yo… no se porque… no se el que pero tenía tantas ganas de contarle mis historia a él… esa historia que me calcemia por dentro-
-Cuando era niño –el me volteo a ver, con una sonrisa serena- vivía solo con mi madre en un pequeño cuarto… era un niño débil, llorón y manipulable… pero la única razón por la que trataba ser fuerte era por mi madre… ella siempre me sonreía y me decía que me cuidaría toda la vida… mi padre por el contrario era el ser más cruel que nunca jamás había conocido… a mi madre y a mí nos golpeaba casi hasta dejarnos sin conciencia… no era novedad para mi saber que él me odiaba, nunca supe el motivo, pero a pesar de todo eso yo lo quería y lo respetaba a suplica de mi madre, un día cuando regresaba de la escuela escuche gritos de mi madre… quede paralizado cuando entraba a su cuarto ella estaba en un charco de sangre… mi padre solo la veía con un arma en su mano… en ese momento mis lagrimas no dejaron de salir… el me tomo de los hombros con fuerza y me dijo <<SI LE DICES ALGO A ALGUIEN DE QUE ME VISTE TERMINARAS COMO TU MADRE>> se largo de la casa y yo llame a la ambulancia… llegaron a los pocos minutos y cuando llegamos al hospital tardaron mas de dos horas con ella… yo me sentía desesperado no sabía que hacer… al poco tiempo salió el doctor y me dijo que lo siguiera… antes de entrar solo al hospital me dijo que tenía que ser fuerte… después de esto entre y la vi ahí en la cama con vendas ensangrentadas… su piel era más pálida de lo normal… sus ojos cerrados con huellas de lagrimas… me acerque a ella llorando aferrándome a la cama, sentí una caricia en mi cabeza abrí los ojos y era ella que me miraba con dolor y respiración agitada antes de morir me dijo <<SE FUERTE HIJO… ALGUN DIA SERAS FELIZ… TE AMO>> sonrió y murió… -esa era mi verdadera historia no sé porque se lo conté… pero él me había transmitido una confianza inmensa… voltee a verlo y él estaba llorando… yo no lo hacía no podía a pesar de tener esas imágenes y respiraciones tan nítidas-
-Perdón –me dijo con su respiración aun más agitada- aquel día… yo no quería decirte eso –me sentía extrañado por su disculpa ¿de qué hablaba?- el día que golpearon al Joven Jin yo realmente no te quería decir eso… tu me agradabas pero lo que habías hecho me había parecido lo mas ruin que alguien podía hacer… en ese entonces era un niño estúpido que se dejaba llevar por sus sentimientos… pero ahora comprendo que no tenía derecho a decirte eso.
--------------------------------------------------------
Esa historia que me estaba me acaba de contar me pareció lo más triste que había escuchado, cuando yo era niño no me importaba que me quisieran mis padres, pero para este joven lo mas importante en su vida era su madre y se la arrebataron de una manera cruel… y yo me quejaba que él no tenía ningún derecho para comportarse de esa manera tan fría con la familia que lo acogió… sentía rencor por lo mal que trataba a esta familia… el día que hizo que a Jin su padre lo golpeara vino a mi mente y la frase que le había dicho realmente me sentía muy mal por eso.
-Perdón –mi respiración era agitada por las lagrimas que no logre contener– aquel día… yo no quería decirte eso –el me miro extrañado al parecer no sabía a qué me refería- el día que golpearon al Joven Jin yo realmente no te quería decir eso… tu me agradabas pero lo que habías hecho me había parecido lo mas ruin que alguien podía hacer… en ese entonces era un niño estúpido que se dejaba llevar por sus sentimientos… pero ahora comprendo que no tenía derecho a decirte eso. Yo… Perdón no debí… -pero fui callado por sus cálidos labios sobre los míos… por un momento pensé en quitarlo de encima… pero mis emociones me ganaron… desde que lo conocí me había gusto, pero por sus actitudes trataba de evadir esos sentimientos, pero no lo había logrado… su beso era tierno, amable casi no se movía y sus ojos estaba cerrados, yo no podía cerrarlos me gustaba su expresión fácil… pero lentamente los fui cerrando… hasta que se separo de mi y se levanto-
-No deberías disculparte… en ese momento merecía esas palabras, ya también me sentí como basura cuando dije eso…– salió de su cuarto y me dejo ahí solo -
-Pero fue un buen regalo de cumpleaños –dije con una sonrisa en mis labios mientras los tocaba-
----------------------------- DICIEMBRE (2OO1) -------------------------------
Había pasado un mese desde que me había besado y ya casi estábamos en año nuevo seguía siendo su sirvienta personal pero casi no hablábamos y por lo menos yo trataba de no hacerlo me daba pena. Hoy por la mañana me dijo que necesitaba salir que no lo esperara para la cena… y así fue salió durante toda la mañana y tarde la señora me preguntaba por él y yo no sabía darle razón… cuando ya estaba oscureciendo entre a su habitación haber si encontraba alguna razón de a donde pudo haber salido, pero no había encontrado nada hasta que vi hacia su cesto de basura había una hoja arrugada, la curiosidad me había ganado y la desdoble para leerla. La dirección de la carta no concordaba con la de la mansión, si no que era un distrito de Tokio donde la carencia era su rasgo principal… comencé a leer.
Ueda Tatsuya:
Lo que te voy a decir es rápido así que más te vale que asistas,
te esperare en el lugar de siempre y si no llegas a venir
juro que te arrepentirás de por vida niño estúpido
Lo que te voy a decir es rápido así que más te vale que asistas,
te esperare en el lugar de siempre y si no llegas a venir
juro que te arrepentirás de por vida niño estúpido
S. K.
Que clase de carta podía ser esta… pero un sentimiento de preocupación me invadió temiendo que algo malo le pudiera suceder… Salí corriendo de la mansión sin un lugar fijo al cual ir solo corrí buscándolo por todos los lugares posibles… hasta que recordé la dirección a donde lo enviaron. ¿Sera posible? corrí al lado contrario de a dónde iba tarde cerca de media hora en llegar y cuando lo hice me impresiono el modo en que vivía la mayoría de las personas pero no me detuve fui directamente a donde estaba esa casa… cuando llegue había una tenue luz encendida… toque varias veces la puerta pero no hubo respuesta… así que entre y ahí lo vi sentado en el suelo recargado en la pared viendo una vela encendida… a pesar de que la luz era demasiado baja pude notar una herida en su labio… él estaba tan perdido en sus pensamientos que no se dio cuenta de que estaba junto a él
-Akanishi-san!!! Akanishi-san!!! ¿Estás bien?
-Ueda…
-¿Eh?
-Dime Ueda por favor –su voz era tan débil y cortada y la razón… él estaba llorando-
-Ueda ¿Qué pasa que tienes? –pero no contesto… yo no sabía qué hacer me dolía tanto verlo de esa forma… lo único que pude hacer fue abrazarlo… el no correspondió pero recargo su cabeza en mi pecho… de repente sus lagrimas empezaron a salir aun más frecuentes y espesas…- ¿Qué paso? –Quería llorar al verlo en esa situación-
-Junno yo… -el me nombro por mi nombre de forma tan cálida pero triste a la vez- yo no quiero estar salo nunca mas
-Tu… -no sabía cómo iba a reaccionar pero tenía que decirlo- tú no estás solo… me tienes a mi… y siempre estaré contigo porque te quiero –el me volteo a ver con mirada expectativa-
-¿enserio siempre estarás conmigo?
-Te lo prometo… que pase lo que pase siempre estaré contigo y podrás contar conmigo.
-Gracias Junno –él se acerco a mí y me beso…de nuevo me estaba besando con ternura y delicadeza pero esta vez yo correspondí-
---------------------------------- JULIO (2OO6) -------------------------
Nunca entendí de aquel día el porqué de las heridas de Uebo aquel dia pero dijo que no era importante… bueno desde ese día hasta hoy ambos ya tenemos 21 años ha pasado muy rápido el tiempo y él y yo ya tenemos 5 años saliendo sin embargo por decisión de ambos quedamos en que no le diríamos a nadie, sin embargo Uebo era muy obvio y estaba seguro que ya todos sabían el de nuestra relación pero jugar el juego de que nadie lo sepa es divertido… Ueda había cambiado tanto al niño que conocí por primera vez.
---------------------------------------------------------------------
En mi estancia estos 13 años aquí había cambiado tanto pase de ser un niño frio e insensible a uno mas cálido y feliz… el motivo de todo esto es el apoyo de toda mi nueva familia mi madre, mi hermano, mi novio y a pesar de que me había jurado que nunca tendría un padre… el señora Akanishi se había convertido para mí en el ser mas especial para mí porque me enseño lo que era un verdadero padre… después de aquella noche en el que Junno me prometió que siempre estaría a mi lado empecé a comprender tantas cosas… a saber cuál es el significado del amor… el amor es la entrega total de una persona por otra… me había costado tanto el comprender esta palabra y ahora por fin sabia el significado de amor para mi: Junno.
END FLASHBACK'S
-Junno… -pero no pude seguir hablando el me estaba besando con una pasión tan profunda y sutil que calaba en los huesos… sus caricias sobre mi ropa me llenaban de confortabilidad el corazón y me sentía el ser más feliz del mundo… se separo de mi y junto su frente con la mía- siempre estaremos juntos
-Para toda la vida
-Akanishi-san!!! Akanishi-san!!! ¿Estás bien?
-Ueda…
-¿Eh?
-Dime Ueda por favor –su voz era tan débil y cortada y la razón… él estaba llorando-
-Ueda ¿Qué pasa que tienes? –pero no contesto… yo no sabía qué hacer me dolía tanto verlo de esa forma… lo único que pude hacer fue abrazarlo… el no correspondió pero recargo su cabeza en mi pecho… de repente sus lagrimas empezaron a salir aun más frecuentes y espesas…- ¿Qué paso? –Quería llorar al verlo en esa situación-
-Junno yo… -el me nombro por mi nombre de forma tan cálida pero triste a la vez- yo no quiero estar salo nunca mas
-Tu… -no sabía cómo iba a reaccionar pero tenía que decirlo- tú no estás solo… me tienes a mi… y siempre estaré contigo porque te quiero –el me volteo a ver con mirada expectativa-
-¿enserio siempre estarás conmigo?
-Te lo prometo… que pase lo que pase siempre estaré contigo y podrás contar conmigo.
-Gracias Junno –él se acerco a mí y me beso…de nuevo me estaba besando con ternura y delicadeza pero esta vez yo correspondí-
---------------------------------- JULIO (2OO6) -------------------------
Nunca entendí de aquel día el porqué de las heridas de Uebo aquel dia pero dijo que no era importante… bueno desde ese día hasta hoy ambos ya tenemos 21 años ha pasado muy rápido el tiempo y él y yo ya tenemos 5 años saliendo sin embargo por decisión de ambos quedamos en que no le diríamos a nadie, sin embargo Uebo era muy obvio y estaba seguro que ya todos sabían el de nuestra relación pero jugar el juego de que nadie lo sepa es divertido… Ueda había cambiado tanto al niño que conocí por primera vez.
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En mi estancia estos 13 años aquí había cambiado tanto pase de ser un niño frio e insensible a uno mas cálido y feliz… el motivo de todo esto es el apoyo de toda mi nueva familia mi madre, mi hermano, mi novio y a pesar de que me había jurado que nunca tendría un padre… el señora Akanishi se había convertido para mí en el ser mas especial para mí porque me enseño lo que era un verdadero padre… después de aquella noche en el que Junno me prometió que siempre estaría a mi lado empecé a comprender tantas cosas… a saber cuál es el significado del amor… el amor es la entrega total de una persona por otra… me había costado tanto el comprender esta palabra y ahora por fin sabia el significado de amor para mi: Junno.
END FLASHBACK'S
-Junno… -pero no pude seguir hablando el me estaba besando con una pasión tan profunda y sutil que calaba en los huesos… sus caricias sobre mi ropa me llenaban de confortabilidad el corazón y me sentía el ser más feliz del mundo… se separo de mi y junto su frente con la mía- siempre estaremos juntos
-Para toda la vida
CONTINUARA…
